En el mar se hace música
Estruendo que ruge contra el tejer de las olas,
resonancia perfecta que retumba en las rocas de la costa,
simplicidad elocuente que compone una nueva melodía,
rítmica intención que rectifica la vida.
Sonidos corrientes que viajan sin destino,
recorren el mar con movimientos frecuentes,
llevando consigo un danzar afectivo,
mientras esbozan a la luna ser parte de ese ambiente.
Escuchaba el sonido creado por tales ondas,
maravillado ante el discreto soneto, sonreía,
el Mar presumía como toda sabionda,
pero al final obviamente Él sabía lo que hacía.
Escuchaba las notas perfectas sonando,
no debo mentir, no eran simples canturrias,
mientras más escuchaba más seguía amando,
pues créalo o no, en el mar se hace música.
Cartas al poeta · 0
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