Su duelo con la vida
¿Para qué enfrentarse al indispensable hundimiento?
-Porque fue ante el naufragio que aprendí a nadar.
¿Sabes que morirás si te enfrentas a la sed del desierto?
-Pero es la sed que me enseña la riqueza del agua a apreciar.
¿No sabías que la noche será de prolongada agonía?
-Pero valdrá la pena al Sol en la mañana ver anclar.
Al final la consecuencia de la vida, la muerte será...
-Entonces a la vida a cada minuto aprenderé a abrazar.
De cierto te digo, la vida ganaste, al conmigo la batalla luchar.
-Vida
Cartas al poeta · 0
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